Imparto el módulo de EIE y AGCPE

El profundo cambio social y económico que se está operando hoy en nuestra sociedad ha dejado patente que la creación de empresas aparece como uno de los principales motores de la generación de empleo. Las formas de trabajo están cambiando; aparecen soluciones nuevas como son el desempeño simultáneo de varias actividades profesionales o la actividad profesional independiente.

Además, las relaciones de trabajo tradicionales están sufriendo una gran transformación debido al elevado desempleo en ciertos sectores: el descenso de empleo público; el recurso, cada vez más frecuente, a la subcontratación en todas las grandes organizaciones y la promoción de la iniciativa y de la empresa como claves del crecimiento económico.

Son muchos los jóvenes que, cansados de buscar empleo por cuenta ajena, han decidido con éxito, establecerse por cuenta propia. En este punto nos debemos preguntar dos cuestiones:

  • ¿Ser empresario es una opción atractiva para los españoles y para los jóvenes en particular?
  • ¿Está extendida la cultura emprendedora en nuestro país?

En el origen de toda actividad empresarial existen dos elementos básicos que resultan imprescindibles: una persona y una idea básica. El desarrollo posterior de estos dos binomios determinará la positiva o negativa evolución en el tiempo de la actividad empresarial que su confluencia genere.

Analizando los elementos básicos citados podríamos preguntarnos:

·        ¿Cualquier persona tiene capacidad para desarrollar una actividad empresarial?

·        ¿Cómo surge una idea con base suficiente para ser el origen de una célula empresarial?

Según datos reales, y aunque existan numerosas teorías sobre las cualidades que debe reunir un empresario, puede confirmarse el caso de innumerables personas que sin ninguna formación (salvo la autodidáctica de la vida), han tenido éxito en sus actividades empresariales.

Los contenidos del módulo de EIE (Empresa e iniciativa emprendedora) conducen a la consecución de estos objetivos básicos para lograr una buena integración en el mundo laboral. La necesidad de cambiar los hábitos adquiridos a lo largo de muchos años ante la introducción de nuevas tecnologías y la apertura a mercados liberalizados, donde la productividad  se hace un elemento imprescindible y teniendo que actuar con la mayor flexibilidad, a través de una movilidad funcional y geográfica, hace de la orientación un elemento básico en el currículo de la Formación Profesional, para lograr precisamente la adaptación del alumnado, futuros emprendedores, al nuevo mercado empresarial en el que van a desarrollar su trabajo.

El Espíritu Emprendedor se empieza a configurar como una competencia básica que los alumnos habrán de desarrollar a lo largo de toda su educación, desde primaria hasta la FP, pasando por el Bachillerato.

Por ello orientar e iniciar a los alumnos en el ámbito empresarial a través de la creación de empresa e iniciativa emprendedora es otro mis objetivosdel.

Para ello impsrto clases de este módulo modalidad presencial y a distancia,  además de preparar material didáctico y práctico.

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